Tras la necesidad y la necedad de la musa alcoholica nos disponemos a expresar, esas locuras de poetas ebrios en cantinas de muerte... Borrachos e hijos de puta.
El gran poder de un trago de whiskey, una cerveza fria y una prostituta... El descontrol de los vapores etilicos, de las sombras en la pared de piedra de esa pulcata.
Nos alienta cada vez mas, cada trago mas, cada gota nos cuece mas la mente, y no provoca vomitar un torrente de escencia mental...
Desde nuestras plumas brota la tinta cotidiana, la golfa y el patán... Tu y yo.
El espejo... El infierno azul... El alcohol...
Enciende una vela, prepara una copa, toma un bolígrafo y tu cuaderno predilecto. Siente el poder etílico en ti, déjate llevar… Y comienza a escribir…